Somos mucho más que eso, que una mente que no para de pensar, es como una lora que nunca deja de hacer ruido, y no permite la entrada del silencio.

Por supuesto tampoco eres esa masa de fluidos que es el cuerpo, lo que conocemos como cuerpo físico es solamente un instrumento que es usado por nuestro SER, para poder habitar esta vida, en este espacio.

 Así lo afirma Eckhart Tolle en su libro El Poder del Ahora, una lectura que sin duda les recomiendo, y partiendo de esa teoría, se pueden inferir muchas de las causas del dolor y el sufrimiento humano.

 En el momento que dejamos en manos de nuestra mente la identificación de quienes somos, estamos cayendo en un abismo del que muchas veces es imposible salir.

 Debemos aprender a desprendernos de la mente, y su poder dañino, y conectarnos con nuestra esencia, que nada tiene que ver con lo que conocemos como mente, es algo mucho mas grande, mas profundo, y por supuesto mas divino.

 Dentro de nosotros en medio del silencio es donde habita lo que somos verdaderamente, donde nuestra divinidad mora, solo a la espera de ser encontrada, muchas veces esa búsqueda solo se inicia cuando atravesamos situaciones difíciles en nuestra vida, cuando nos encontramos en medio de una crisis.

 Esta crisis puede ser de cualquier tipo, familiar, personal, de relaciones, de dinero, salud, en fin, de cualquier tipo, y es en medio de ella, que logramos conectarnos con lo que verdaderamente somos, y así mismo conectarnos con DIOS.

 Para dejar de pensar, para acallar la mente hay varias técnicas, una de ellas la práctica del Reiki, de la meditación, de poner atención en nuestra respiración, por 20 minutos diarios, por un periodo de dos meses, afirman los expertos que el hipocampo crece y la amígdala decrece, permitiendo así que las emociones negativas, aquellas que nos afectan puedan ser mas y mejor manejadas.

 Así mismo se recomienda reír, que muchas veces parece fácil, pero no lo es, sobre todo cuando estás pasando por un mal momento, tener sentido del humor, no tomarse tan en serio la vida, eso no quiere decir, que debamos entonces andar por la vida en una actitud de todo me resbala, nada me importa, y me rio del mundo, no.

 De lo que se trata es de saber, de comprender, de tomar consciencia que somos mas que una mente y un cuerpo, que cuando la mente arranca en su desenfrenada carrera por llevarnos a la locura, sepamos de inmediato, que es eso, y solo eso, un pensamiento, una idea, y que eso, definitivamente NO ES TU VIDA.

 Somos mucho mas que eso, somos amor, paz, alegría, armonía, somos co creadores de la belleza del mundo, y como tal hemos venido a este mundo con un fin superior, y mucho más valioso que el sufrimiento que nos produce la mente.

Categorías: Autoayuda

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